Medicación

Los medicamentos son el principal tratamiento de la esquizofrenia. Su función fundamental es:

✔️ Controlar los síntomas
✔️ Evitar recaídas

Pueden producir efectos secundarios, controlables o ser un indicador de la no efectividad de la medicación.

El tratamiento es prolongado (de por vida), y bajo ninguna circunstancia debe ser suspendido, su interrupción es la principal causa de recaídas.

Así como en la diabetes o en la hipertensión, su familiar deberá tomar la medicación y ser controlado por su médico.

ADHERENCIA

El comportamiento coincide con los consejos del médico en relación a:

✔️ La toma de medicación.
✔️ Medidas higiénico dietéticas.
✔️ Cambios en el estilo de vida.

NO ADHERENCIA

Llamamos no adherencia al desinterés y/o abandono y/o aceptación selectiva, parcial y/o desordenada, del tratamiento.

La necesidad de un tratamiento de por vida (medicación y control psiquiátrico) para evitar recaídas y crisis agudas nos enfrenta con el problema de la No-Adherencia de la persona que padece de esquizofrenia al tratamiento, a la medicación y la atención psiquiátrica.

La negatividad de la persona al tratamiento aumenta la emoción expresada en la familia que lo ve deteriorarse día a día. El diagnóstico más preciso y las indicaciones médicas más pertinentes fracasan si la persona no se adhiere. La existencia e importancia de este problema es minimizado por la investigación, publicaciones y prácticas médicas. 

En la esquizofrenia, en particular, este problema adquiere especial dimensión porque la enfermedad en sí misma determina la no adherencia a los tratamientos instituidos.

SE CONSIDERA NO ADHERENCIA

✔️ Omisión de toma.
✔️ Reducción de dosis prescrita.
✔️ No respetar frecuencias de administración.
✔️ No ajustarse a requerimientos de administración.
✔️ No concurrir a las citas.
✔️ No realizar exámenes complementarios.
✔️ Abandonar el tratamiento.
✔️ No cumplir con otras prescripciones.

NO HAY RELACION ENTRE LA ADHERENCIA O LA NO ADHERENCIA CON

✔️ Edad
✔️ Género
✔️ Clase social
✔️ Características demográficas
✔️ Los factores ambientales.

INCIDENCIA E IMPORTANCIA DEL PROBLEMA

La No-Adherencia es un problema de relevancia clínica que cuesta dinero a los estados, instituciones e individuos y causa desesperación en sus familias.

Incide en la producción y, lo que es mucho más dramático, se constituye en un factor predictivo de muerte prematura por suicidio. 

En la esquizofrenia la NO ADHERENCIA es REGLA, ADHERENCIA es EXCEPCION. 

Es habitual no tomar medicamentos o dejar de tomarlos cuando se produce alivio sintomático.

 La No-Adherencia es el UNICO predictor claro de rehospitalización.

RAZONES INVOCADAS

✔️ No convencido de la necesidad
✔️ Baja eficacia
✔️ Efectos adversos
✔️ Duración de la enfermedad
✔️ Complejidad del tratamiento
✔️ Múltiples dosis diarias
✔️ Relación inadecuada con el medico
✔️ Efectos colaterales
✔️ Innecesario
✔️ Mejoría
✔️ Falta de medicación
✔️ Olvido.

SITUACIONES DE RIESGO DE NO ADHERENCIA

✔️ Historia previa de no adherencia al tratamiento
✔️ Persistencia de síntomas, especialmente paranoia, adjudicando riesgos a la medicación
✔️ Síntomas negativos que reducen el interés por el tratamiento
✔️ Ante la mejoría clínica, con éxitos sociales, laborales o de pareja, se juzga innecesario continuar el tratamiento
✔️ Influencia negativa de familiares o nuevos amigos que desconocen la necesidad del tratamiento
✔️ Cambios en el sistema de atención ( profesional a cargo, coberturas de salud)
✔️ Sensación de discriminación por percibirse con enfermedad mental o necesidad de un tratamiento
✔️ Los adolescentes con diagnóstico dual (esquizofrenia más drogadicción) conocen la interacción entre drogas ilícitas y otros fármacos y prefieren ser categorizados como drogadependientes antes que pacientes psiquiátricos.

ACTITUD ANTE LA NO ADHERENCIA

Es conveniente conversar con la persona sobre la continuidad del tratamiento en forma periódica, pero sin demostrar un exceso de expectativa.

En caso de detectar que la adherencia no es adecuada, no cargue de culpa ni lo sobre presione.

Debemos intentar discriminar las causas o los argumentos que se vinculan con esta actitud. Estos deben ser tenidos en cuenta para establecer una suerte de negociación. Esta puede ser a veces llevada adelante en forma más eficaz por la pareja o amigos más que por los padres.

Puede ser útil insistir en la ayuda que da la medicación para las actividades diarias (sueño, ansiedad) o para pequeños logros en el corto plazo (actividades, escolaridad, etc) más que amenazar con la recaída de la crisis psicótica.

El tema exige una enorme paciencia y disposición por el familiar que negocia y el proceso puede ser largo.

Es útil intentar discriminar si la no adherencia se vincula con efectos no deseados de la medicación, que puedan corregirse con modificaciones en la dosis o en el tipo de fármaco. En este período debe prestarse atención especial a los signos precoces de recaída, y establecer una estrategia consensuada con el médico tratante.

Intente mantener una emoción expresada baja. La confrontación no es conveniente y aún puede ser peligrosa.

Las recaídas en esquizofrenia influyen significadamente en la morbilidad y mortalidad, deterioran las relaciones familiares y aumentan el costo social. En general se vincula con el abandono del tratamiento.

MEDICAMENTOS

Los medicamentos antipsicóticos, también denominados neurolépticos o tranquilizantes mayores son el pilar fundamental del tratamiento de la esquizofrenia.

No son curativos, pero demuestran eficacia en el control de los síntomas, especialmente aquellos denominados positivos (alucinaciones, delirios, alteraciones en el pensamiento) con menor influencia sobre los síntomas negativos (apatía, indiferencia emocional, etc).

El inicio de sus efectos puede ser gradual y observarse mayor beneficio en el largo plazo, por lo que muchos psiquiatras sugieren observar los resultados del tratamiento en periodos prolongados antes de modificar el fármaco o su dosis.

El mecanismo de acción se relaciona con cambios en el comportamiento químico del cerebro, especialmente sobre los neurotransmisores, que son compuestos naturales con los que las células cerebrales se conectan entre sí. Este efecto lejos de lesionar las estructuras cerebrales, contribuye a recuperar el equilibrio químico alterado que caracteriza la enfermedad. Estos beneficios pueden a veces acompañarse de efectos indeseables, como los signos extrapiramidales (parkinsonismo, disquinesia tardía), reducción de los glóbulos blancos, sobrepeso u otros, muy variables en su frecuencia de aparición y grado de severidad.

El tratamiento farmacológico de la esquizofrenia depende fundamentalmente de los neurolépticos.

Otros grupos de fármacos abajo detallados, tienen un papel auxiliar, colaborando para mejorar algunos aspectos particulares que pueden prevalecer en una persona determinada, como la ansiedad, la agitación, la irritabilidad, la presencia de convulsiones o la depresión.

Los antiparkinsonianos pueden prescribirse para disminuir los efectos colaterales de los neurolépticos.

Hay muchos tipos de medicamentos en uso. Cada uno tiene dos nombres: el de la droga o genérico y el comercial, del que se menciona un nombre a modo de ejemplo entre múltiples presentaciones de distintos Laboratorios.

Antipsicóticos o neurolépticos

Típicos, clásicos o de primera generación. Se usan generalmente en episodios agudos y pueden producir síntomas extrapiramidales. Los síntomas extrapiramidales (EPS) son efectos secundarios de los medicamentos antipsicóticos. Los EPS pueden causar movimiento y problemas de control muscular en todo su cuerpo. Por ejemplo:

Haloperidol
Bromoperidol
Levomepromazina 
Clotiapina 
Zuclopentixol
Tioridazina 
Trifluoperazina 
Pipotiazina 
Pimozida
Orap-24

Disminuyen delirios, alucinaciones, agitación, agresividad, incoherencia (síntomas positivos).

Atípicos o de segunda generación

Son más efectivos para los síntomas negativos y tiene menor incidencia de alteraciones extrapiramidales. Por ejemplo:

Risperidona
Olanzapina 
Quetiapina 
Clozapina
Ziprasidona 
Aripiprazol
Sertindol

Disminuyen la abulia, aislamiento, depresión, falta de concentración (síntomas negativos). También mejoran alucinaciones, agitación, agresividad, incoherencia.

Antiparkinsonianos

Por ejemplo:

Biperideno
Trihexifenidilo 

Antidepresivos

Por ejemplo:

Fluoxetina
Clomipramina
Sertralina
Paroxetina

Anticonvulsionantes

Por ejemplo:

Carbamazepina
Divalproato
Topiramato
Lamotrigina 

Antimaníaco

Por ejemplo:

Carbonato de litio

Ansiolíticos

Por ejemplo:

Clonazepán
Diazepán
Alprazolam
Lorazepan

El tratamiento debe ser continuo y regular, evitando suprimir dosis. Es conveniente respetar organizadamente los horarios.

NUNCA modifique por su cuenta la dosis en más ni en menos.

Existen algunos preparados inyectables de efecto prolongado que pueden ser muy útiles si la persona rechaza la vía oral.

También hay comprimidos de disolución oral instantánea, que impiden que la persona se deshaga del comprimido que ingirió ante el familiar. 

Puede ocurrir interferencia o potenciación del efecto de los antisicóticos por otros fármacos, por lo que se deberá consultar antes de iniciar cualquier otro medicamento. 

No se quede con dudas acerca de la medicación, dosis y posibles efectos colaterales. 

Evitar siempre las bebidas alcohólicas.

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